Un grupo de consumidores ha presentado una reclamación ante el Tribunal de Apelaciones de la Competencia en Londres para abordar la disputa sobre las regalías de los chips utilizados en los teléfonos inteligentes de Apple y Samsung.

La acción de clase se centra en proteger a los usuarios del Reino Unido y buscar una resolución que defina claramente las condiciones de uso y la distribución de ingresos por los chips durante la vida útil de los dispositivos.

El colectivo afirma que las prácticas de licenciamiento han afectado a millones de propietarios de smartphones y que la industria debe garantizar términos más justos y transparentes.

La intervención de Which? busca evitar más daños a los consumidores y acelerar un acuerdo que podría establecer estándares de regulación y evitar litigios futuros en el sector tecnológico.

El proceso legal podría sentar un precedente significativo para las grandes empresas tecnológicas al exigir claridad en las tarifas y métodos de cobro vinculados a componentes críticos de hardware.

La demanda subraya la necesidad de mecanismos de compensación adecuados y de una supervisión judicial que asegure que los consumidores no soporten costos desproporcionados por tecnologías que forman parte de sus dispositivos.

Aunque la resolución final dependerá de los argumentos presentados ante el tribunal, el caso ha puesto en el centro del debate cuestiones sobre competencia e innovación y derechos de los usuarios de dispositivos móviles en el Reino Unido.