Con el paso de los años muchas marcas de smartphones dejaron de incluir ranuras para tarjetas SD para favorecer diseños más delgados y mejorar la impermeabilidad y la resistencia al polvo así como para simplificar la construcción interna y reducir costos de ensamblaje.

Al principio las tarjetas microSD permitían a los usuarios ampliar el almacenamiento de forma barata y flexible, pero los avances en almacenamiento interno y en tecnologías de memoria han comenzado a ofrecer más capacidad sin necesidad de accesorios externos ni comprometer el rendimiento general del sistema.

Marcas como algunas de las grandes han eliminado o limitado las ranuras en la gama alta y han consolidado el almacenamiento en la memoria interna para simplificar la experiencia del usuario y reducir posibles fallas físicas asociadas con componentes removibles.

Los fabricantes prefirieron optimizar el rendimiento con memorias ultrarrápidas como UFS y enfocaron las mejoras en velocidades de carga y rendimiento general en lugar de depender de tarjetas externas mientras intentaban sostener tamaños compactos y mejores estándares de seguridad.

Para muchos usuarios el costo de tarjetas microSD y la complejidad de gestionar el almacenamiento externo dejaron de ser atractivos frente a las opciones de nube o a mayores capacidades de fábrica disponibles en las gamas media y alta, lo que invitó a migrar hacia soluciones más centralizadas.

La industria siguió una tendencia global hacia dispositivos más herméticos y con menos piezas removibles lo que influyó en la desaparición de la ranura SD en modelos emblemáticos y en la consolidación de un único camino de expansión que privilegia el almacenamiento digital en la nube o en memoria interna de gran capacidad.

En resumen la desaparición de las tarjetas SD responde a decisiones de diseño rendimiento y experiencia del usuario y es probable que el almacenamiento amplio venga solo de la memoria interna o de soluciones en la nube y que los usuarios deban adaptarse a estas nuevas rutas de gestión del espacio sin la opción de ampliar con facilidad mediante tarjetas físicas.