Un estudio de la Universidad de Ginebra UNIGE evalúa si un reloj inteligente puede ayudar a detectar cambios tempranos en la salud cerebral y mental a partir de datos recogidos de participantes que utilizan dispositivos conectados.

Los investigadores emplearon inteligencia artificial para analizar información como la frecuencia cardíaca, la actividad física, la calidad y duración del sueño y los niveles de exposición a la contaminación del aire.

El objetivo es identificar señales tempranas de enfermedades neurológicas o mentales antes de que aparezcan síntomas claros, mediante patrones recogidos de dispositivos portátiles.

Se siguió a un grupo de participantes que llevaban dispositivos conectados durante un periodo prolongado y se recogieron datos de manera continua para entrenar modelos de inteligencia artificial.

Los resultados sugieren que la combinación de señales fisiológicas y ambientales captadas por wearables podría aportar indicios útiles para detectar cambios en la salud cerebral antes de que aparezcan síntomas evidentes.

Además, integrar datos ambientales como la contaminación del aire podría mejorar la detección de alteraciones neurológicas al contextualizar el estado del usuario y sus ritmos diarios.

Estos hallazgos abren la puerta a nuevas formas de monitorización continua de la salud mental y cerebral, aunque es esencial garantizar la seguridad de los datos y realizar más investigaciones que respalden la utilidad clínica de estas tecnologías.