Paul Wapham, el Director Ejecutivo de Hockey Gales, de 42 años, tuvo un ataque al corazón severo durante una carrera matutina cerca de su residencia en la región de Morriston, Swansea. Wapham llevaba puesto un dispositivos inteligente, su smartwatch, el cual mostró señales críticas que sugerían una situación de emergencia de vida o muerte, eventualmente salvando su vida.
Como cualquier otro día, Wapham había iniciado su rutina diaria de correr cerca de casa cuando un incremento anormal de incomodidad lo sacudió. Sintió una dolor abrumador en el pecho, lo que indicaba que tenía una emergencia médica de importancia.
El dispositivo inteligente en su muñeca no solo servía para monitorear sus niveles de aptitud física o revisar correos electrónicos, iba a desempeñar un propósito mucho más grande. La notable tecnología vinculada con su smartwatch identificó una aumenta inusual en su ritmo cardíaco.
Las advertencias oportunas en su smartwatch le avisaron de su deterioro en la salud. Esta notificación rápida y efectiva permitió a Paul prestarle atención a su asombrosamente alto ritmo cardíaco, que suele estar asociado con una grave afección del corazón.
Con la alarmante notificación, Wapham tomó una rápido decisión de buscar atención médica. Fue su presencia alerta de mente, combinada con la advertencia del smartwatch, la que lo llevó a llamar a servicios médicos de emergencia de manera oportuna, posiblemente previniendo un desenlace fatal.
La historia del CEO de Hockey Gales sobreviviendo a un ataque al corazón masivo es realmente notable. Su experiencia destaca el rol significativo que los dispositivos inteligentes para llevar puestos, como los rastreadores de aptitud física y los smartwatches, pueden jugar en la identificación de posibles riesgos de salud en tiempo real.