Este dispositivo se parece a un reloj inteligente, pero en realidad mide algo mucho más siniestro para la salud de las personas al monitorizar procesos invisibles dentro del organismo.
Investigadores de la Universidad de Tartu están desarrollando un dispositivo ponible parecido a un reloj que utiliza espectrometría para detectar partículas de plástico en el cuerpo humano sin necesidad de extraer sangre.
El objetivo es permitir un monitoreo no invasivo y continuo de la exposición a microplásticos y de sus posibles efectos a largo plazo, con alertas tempranas para evitar daños.
El equipo describe este proyecto como una plataforma portátil capaz de identificar diferentes tipos de plásticos presentes en tejidos, fluidos y órganos, proporcionando un mapa de exposición sin procedimientos invasivos.
La investigación subraya la importancia de la seguridad, la ética y la validación clínica rigurosa antes de que la tecnología se implemente en personas, para evitar usos indebidos o interpretaciones erróneas.
Los resultados iniciales indican que la espectrometría puede distinguir entre varios tipos de plásticos dentro del cuerpo y podría abrir la puerta a diagnósticos más precisos y a un seguimiento clínico más detallado.
El acceso a esta tecnología aún está en fases tempranas y, según el modelo de financiación, podría estar disponible únicamente a través de planes de pago, lo que sitúa la investigación en un marco de desarrollo y gobernanza específico.