Un estudio de un año encargado por Virgin Media O2 revela que, en el Reino Unido, las personas podrían dedicar, en promedio, cuatro años y ocho meses de su vida despierta a usar sus teléfonos sin pensarlo.
La investigación, que en su punto máximo involucró a más de 6,000 participantes, examina hábitos diarios, usos y efectos de la exposición continua a la pantalla.
El informe resultante se publica con un prólogo de una figura destacada y sitúa estos patrones dentro de un debate sobre el uso responsable de la tecnología.
La muestra abarca edades y contextos diversos para ofrecer una visión representativa del panorama del Reino Unido.
Entre los hallazgos destacan periodos de uso no intencional durante la vigilia y la frecuencia con la que las notificaciones disparan revisiones constantes.
El estudio sugiere que este tiempo podría influir en la productividad, en las relaciones personales y en el bienestar diario.
En conjunto, el informe invita a reflexionar sobre el equilibrio entre conectividad y bienestar en la era digital en la que vivimos.