El departamento de aduanas del aeropuerto de Faisalabad interceptó una gran cantidad de equipo tecnológico introducido ilegalmente en el país. Esta incautación considerable incluyó smartphones, equipamiento de cámaras drones y otros dispositivos, que sumaban un valor total en millones. Bajo la atenta mirada de los funcionarios de aduanas, se confiscaron más de mil artículos de contrabando y se arrestó a tres sospechosos en el lugar. Los individuos detenidos habían aterrizado recientemente en Faisalabad después de partir de Sharjah, una ciudad en los Emiratos Árabes Unidos.

Tras un minucioso examen del equipaje de los sospechosos, los funcionarios de aduanas encontraron 971 smartphones y 78 iPods escondidos dentro del contenido de sus bolsas. Además de la ya extensa lista de bienes robados, una cámara drone y hardware para dispositivos de juegos también estaban entre los artículos de contrabando. Se hizo evidente que los sospechosos de contrabando habían ocultado eficientemente estos dispositivos electrónicos dentro de sus bolsas personales y bolsas de compras, con la esperanza de eludir los controles de seguridad.

En otro incidente en el mismo día, funcionarios de la Agencia Federal de Investigación (FIA) hicieron un arresto en el aeropuerto internacional Jinnah en Karachi. El detenido, un pasajero que acababa de llegar a Pakistán tras un viaje desde los Emiratos Árabes Unidos, fue identificado como Abdul Razzaq. Según el portavoz de la FIA, Razzaq ya era buscado por la policía de Punjab por cargo en diferentes casos criminales, entre ellos homicidio.

El pasajero implicado, Razzaq, fue entregado por la FIA a la policía local para una investigación y acción adicional. Esto subrayó el trabajo conjunto de las diferentes departamentos gubernamentales en su compromiso de mantener la ley y el orden del país. Los funcionarios de aduanas y los oficiales de investigación federal trabajaron en conjunto para asegurar que se impartiera justicia de manera eficiente, efectiva y rápida.

Recientemente, ha habido otros casos destacables de contrabando de tecnología en Pakistán. Tan solo unos días antes, funcionarios interrumpieron un intento de contrabando de iPhones en el aeropuerto de Sialkot. Recuperaron 30 smartphones, cada uno con un valor estimado cercano a los Rs100 millones, de un pasajero llamado Adeel. Tras la investigación, se reveló que Adeel era empleado de la Pakistan International Airlines (PIA) y que esta no era la primera vez que cometía un acto ilegal. Aparentemente, era parte de una operación de contrabando más grande ya que se sospecha que tenía una rutina regular de transportar smartphones ilícitos a Karachi y Lahore.

Una investigación adicional implicó a otro individuo en ayudar a Adeel en sus actividades ilegales. AC Haseeb Bajwa identificó a este cómplice como Ali Ahmed, otro empleado de la PIA. Este descubrimiento resaltó el alarmante hecho de que la corrupción interna en organizaciones como la Pakistan International Airlines pudiera estar facilitando el contrabando. También eleva las preocupaciones sobre los protocolos de seguridad existentes y plantea la necesidad de una revisión exhaustiva de dichas medidas de seguridad para frenar las actividades ilegales.