Un teléfono inteligente se incendió a bordo de un vuelo de British Airways mientras rodaba para despegar desde el aeropuerto de Haneda en Tokio, y las autoridades descartaron lesiones entre los pasajeros y la tripulación.

Según la aerolínea, el incidente ocurrió durante las maniobras de taxi antes del despegue y afectó únicamente al dispositivo incendiado.

La tripulación respondió de inmediato para controlar las llamas y utilizó el extintor del avión mientras se activaban los protocolos de seguridad.

Los servicios de emergencia del aeropuerto se presentaron rápidamente para inspeccionar la aeronave y confirmar que el incidente estaba contenido.

Ninguna persona resultó herida y se confirmó que no fue necesario desembarcar a los pasajeros.

La aeronave fue inspeccionada y recibió las verificaciones necesarias antes de volver a operar.

Este suceso subraya la importancia de la gestión de dispositivos electrónicos en vuelos y la adherencia a las normas de seguridad adoptadas por la aerolínea.