No es un secreto que China está invirtiendo fuertemente en la construcción de una cadena de suministro de semiconductores de origen nacional. Inyectando miles de millones de dólares en investigación y desarrollo (I+D) en las últimas décadas, la nación del este de Asia desea que sus gigantes tecnológicos nacionales tengan una fabricación de chips de computadora equiparable a la de las naciones occidentales y sus aliados.
Como parte de la guerra comercial en ebullición, los Estados Unidos han intentado frenar este progreso restringiendo las exportaciones de chips de computadora a la nación. Hoy parece que China ha avanzado un poco en esta guerra tecnológica a pesar de estas restricciones.
El fabricante de smartphones Huawei acaba de lanzar un nuevo smartphone con un chip de computadora de 7 nanómetros fabricado por el fabricante chino de chips SMIC. Muchos otros componentes del teléfono provienen de proveedores locales, en lugar de aliados occidentales.
Las acciones de las empresas de semiconductores occidentales han caído en días de negociación recientes debido a esta noticia, con TSM (NYSE: TSM) de Taiwan Semiconductor Manufacturing con una disminución del 16% desde los máximos recientes.
Es probable que los inversionistas estén preocupados de que los fabricantes chinos vayan a robarles clientes. Pero, ¿son estas preocupaciones justificadas? Es un tema que debemos investigar más a fondo.
China está haciendo esfuerzos significativos para aumentar su autosuficiencia tecnológica, y la liberación de este nuevo smartphone es un claro indicativo de su progreso en este ámbito.
El futuro de la industria de semiconductores es incierto, pero está claro que las compañías chinas están presionando fuertemente para desafiar la supremacía de las compañías occidentales. Por lo tanto, es un tema que los inversionistas internacionales deberán vigilar de cerca.