Samsung podría enfrentar su primera pérdida anual en la división de móviles, una posibilidad que señala Ars Technica como resultado de tensiones prolongadas y un entorno competitivo cada vez más exigente.

Las señales apuntan a un arrastre de ingresos en la unidad de teléfonos debido al ciclo de precios elevados de la memoria y a costos operativos que no logran comprimirse.

La crisis de la memoria, que eleva el precio de los componentes, está erosionando márgenes y alimentando proyecciones más sombrías para el año.

La división de memoria del grupo parece priorizar la inteligencia artificial por encima del negocio de smartphones, lo que añade tensión a la estrategia global.

A pesar de la aceptación de ciertos modelos insignia entre los consumidores, la dirección móvil advierte sobre pérdidas significativas debido a la combinación de demanda débil y costos elevados.

El avance de la memoria cara y la volatilidad de los insumos siguen golpeando la rentabilidad, incluso con ventas de dispositivos que muestran resiliencia.

Los analistas observan con cautela el destino de Samsung mientras la memoria cara y los costos crecientes amenazan el desempeño anual de su negocio móvil.