Un estudio reciente analiza los relojes inteligentes y revela limitaciones relevantes en la detección de la presión arterial por la muñeca, especialmente en condiciones cotidianas de uso.
nLos investigadores señalan que la precisión varía entre modelos sensores algoritmos y métodos de estimación, lo que complica la confianza en las lecturas para el monitoreo continuo.
nAunque se han logrado mejoras las lecturas siguen dependiendo de la posición de la muñeca, el movimiento de la persona y características de la piel, lo que puede generar mediciones inexactas.
nEl estudio destaca que las notificaciones de hipertensión de algunos relojes podrían no reflejar cambios clínicamente relevantes y podrían generar ansiedad si no se interpretan con supervisión médica.
nSe recomienda no sustituir las mediciones de presión arterial tradicionales por estimaciones no calibradas para decisiones terapéuticas hasta contar con validación clínica adecuada.
nLos autores exigen mayor validación clínica y transparencia sobre las limitaciones de los sensores así como guías claras para cuando consultar a un profesional de la salud.
nCon la aprobación reciente por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos de funciones de notificación de hipertensión en el Apple Watch se abre un debate sobre el papel de la tecnología wearable en el manejo de la presión arterial y la necesidad de confirmación clínica.