La RAC ha pedido mayor claridad sobre el uso de relojes inteligentes al conducir tras un nuevo estudio que sugiere que muchos conductores podrían no entender claramente qué está permitido.

El estudio descubrió que más de un tercio de los conductores que poseen un reloj inteligente admiten usar el dispositivo al volante, lo que destaca la confusión legal que rodea estas interacciones.

Aunque existe incertidumbre sobre si interactuar con el reloj entra en las estrictas leyes británicas de teléfonos móviles al conducir, la normativa vigente prohíbe tocar un teléfono de mano mientras se está al mando del vehículo, incluso si el coche está detenido en el tráfico.

Sin embargo, la ley no define con claridad si acciones similares con un reloj inteligente o con pantallas interactivas deben considerarse una manipulación manual, dejando a los conductores en una zona gris.

La RAC advierte que la falta de claridad podría hacer que miles de conductores incumplan la ley sin saberlo, con posibles consecuencias para la seguridad y la responsabilidad legal.

Es necesario que los responsables políticos revisen la redacción para especificar de forma inequívoca si el uso de relojes inteligentes, asistentes de voz o pantallas en el coche entra dentro de estas prohibiciones.

Mientras tanto, la RAC recomienda evitar cualquier interacción con dispositivos portátiles durante la conducción y pide a las autoridades que esclarezcan las normas para reducir la confusión y mejorar la seguridad vial.