La nueva legislación propone una prohibición estatal del uso de teléfonos inteligentes en las escuelas para reducir distracciones y fomentar un ambiente de aprendizaje más concentrado en todos los niveles educativos.

La propuesta establece que durante las horas de instrucción los estudiantes no podrán usar sus dispositivos salvo en casos de emergencia o para necesidades médicas autorizadas, y exige que las escuelas implementen políticas claras comunicadas a familias y personal.

El texto también permite que el personal docente y directivos gestione o desactive los dispositivos en el aula para evitar interrupciones y promover la atención del alumnado sin necesidad de recurrir a medidas excesivas.

La iniciativa se aplica a las escuelas públicas de todos los grados del estado y contempla excepciones para estudiantes con planes educativos individualizados y para usos autorizados por la administración escolar.

Newsom firmó la legislación en 2024 y California pasa a ser el sexto estado en restringir el uso de teléfonos en las escuelas, marcando un cambio sustancial en la política educativa estatal.

Los defensores entre maestros, padres y organizaciones educativas señalan que la prohibición puede mejorar la seguridad y la participación en clase, aunque también advierten sobre retos de implementación y equidad en comunidades con menor acceso a tecnología.

Con su aprobación se abre un precedente para futuras reformas educativas estatales que buscan priorizar el aprendizaje presencial sobre las distracciones digitales y estimular prácticas escolares más centradas en el estudiante.