En la actualidad, si quieres un nuevo smartphone, tus opciones se limitan a dos alternativas: iPhone o Android. Son los únicos dos sistemas operativos móviles en desarrollo, incluyendo las distintas variaciones de Android que operan en versiones no desarrolladas por Google. Incluso después de abandonar sus plataformas de Windows Mobile y Windows Phone hace unos años, Microsoft creó smartphones Android.
A partir de ese momento, Microsoft cambió su enfoque hacia el software, creando aplicaciones que podrían dominar tu experiencia móvil si así lo deseas. Además, Windows 11 tiene características que te permiten conectar y administrar tu teléfono, solucionando así también el problema del ecosistema.
Sin embargo, existe una razón importante por la que Microsoft debería considerar volver a fabricar sus propios smartphones con sistema operativo Windows: ChatGPT. En el 2014, Microsoft abandonó su inversión de $7.6 mil millones en Nokia y posteriormente cerró la plataforma de Windows Phone, todo bajo la gestión del actual CEO Satya Nadella.
En una reciente entrevista, cuando se le preguntó si lamentaba algún error estratégico o decisión equivocada, Nadella expresó su pesar sobre la forma en que Microsoft manejó la situación de su salida del mercado móvil durante su mandato. Sugería que, en retrospectiva, podrían haber encontrado formas de hacer que el negocio funcionara, quizás reinventando la categoría de informática entre PCs, tablets y teléfonos.
ChatGPT es la avanzadilla de la inteligencia artificial personal, y justamente estamos empezando a ver sus primeros pasos. Este tipo de programas se integrarán en todos los dispositivos de futuro, incluyendo, obviamente, los smartphones. Aquí es donde reside la importancia de que Microsoft retome la fabricación de smartphones con Windows.
Antes de la llegada de la era de la inteligencia artificial personal, Microsoft no tenía problemas en el sector de los smartphones. Su Suite de Productividad Office 365 parecía ser suficiente para Microsoft para tener presencia en las pantallas de inicio de iPhones y dispositivos Android sin necesidad de fabricar smartphones Windows. Pero con la llegada de ChatGPT, Microsoft estuvo en la vanguardia, rápidamente lanzó Bing Chat que está disponible en iPhone y Android, y comenzó a agregar funciones de inteligencia artificial generativa a sus aplicaciones de Office y al sistema operativo Windows.
Con todo esto en mente, pienso que Microsoft debería considerar seriamente la posibilidad de regresar al negocio móvil. La empresa tiene los recursos y el talento necesarios para hacerlo posible, aun cuando parta de cero. Después de todo, gastó casi 69 mil millones de dólares (con B de Billones) en la adquisición de LinkedIn. Podría empezar fabricando dispositivos móviles que operen una versión móvil de Windows 11 en lugar de teléfonos Android, dispositivos que podrían extender las funciones de inteligencia artificial personal de Microsoft, como Copilot, a las experiencias móviles.