Un estudio reciente revela que las cámaras de matrículas pueden combinar datos de las placas con señales de dispositivos personales para rastrear a las personas y comprender sus rutas diarias sin necesidad de reconocimiento facial.
El informe explica que información aparentemente inocua, como la presencia de dispositivos Bluetooth o indicadores de batería, puede relacionarse con movimientos y hábitos para inferir dónde vives, trabajas y con quién te relacionas.
Los sensores descritos, desarrollados por una empresa de defensa, tienen como clientes principales a agencias de aplicación de la ley de Estados Unidos, lo que eleva las preocupaciones sobre transparencia, supervisión y posibles abusos.
Los expertos advierten que este nivel de recopilación de datos de dispositivos personales aumenta la intrusión y podría permitir la construcción de perfiles detallados sin consentimiento ni salvaguardias claras.
A medida que estas tecnologías se expanden, la ciudadanía debe conocer sus derechos y ciertas medidas de protección, como desactivar el emparejamiento por Bluetooth cuando sea posible y exigir información pública sobre el uso de estas capacidades, ya que este informe solo está disponible para planes de pago.
El informe señala que las inversiones en sensores de defensa pueden crear redes de vigilancia que conectan placas, dispositivos portátiles y ubicaciones sin controles proporcionados, aumentando la interconectividad entre seguridad vial y monitoreo ciudadano.
En respuesta, investigadores y defensores de la privacidad piden más transparencia regulatoria y salvaguardias claras para evitar abusos, insistiendo en evaluaciones independientes antes de ampliar el despliegue de estas tecnologías.