Se ha convertido realmente en un brazo extra de nuestras vidas y así nos enfrentamos a una nación de adictos a los teléfonos inteligentes.
nEn el último mes, mientras promocionaba su nueva película The Rip para Netflix, el actor Matt Damon señaló un nuevo desafío para los cineastas descrito como segunda pantalla.
nCuando una película se crea para una plataforma de streaming y no para el cine, el espectador en casa tiende a perder la atención ante su teléfono.
nPor ello los directores deben asegurar que los puntos clave de la trama se repitan y se enfaticen varias veces para que no se les escape al público distraído.
nEste fenómeno cambia la forma de contar historias y empuja a los creadores a reformular ritmos, estructuras y momentos de gancho para mantener la atención.
nLa vida diaria también se ve afectada porque la gente revisa constantemente sus pantallas, incluso durante conversaciones, caminatas y tareas simples.
nEn conjunto el hábito de la pantalla ha convertido a los teléfonos en un miembro más de la rutina y de la cultura visual que define nuestra era.