Google deberá pagar $425,000,000 por una supuesta violación de la privacidad de las aplicaciones para teléfonos inteligentes según un fallo reciente de un jurado federal de Estados Unidos.
El veredicto señala que Google accedía a datos de apps incluso cuando los usuarios habían configurado opciones de privacidad.
La decisión nació de una demanda colectiva presentada en julio de 2020 que acusa a la compañía de interceptar de forma ilícita la actividad de los consumidores a través de aplicaciones móviles.
Los demandantes sostienen que la empresa recopiló y utilizó datos de uso de apps con fines publicitarios sin consentimiento real de los usuarios.
A medida que progresa el caso Google ha mantenido que sus prácticas eran legales y consistentes con las configuraciones de privacidad de los usuarios.
Este fallo representa un hito en la protección de la privacidad en dispositivos móviles y podría influir en acuerdos y regulaciones futuras en la industria tecnológica.
La noticia generó reacciones mixtas entre la industria y los expertos en privacidad que señalan la necesidad de mayor transparencia en la recopilación de datos de aplicaciones.