Los usuarios de los smartwatches de Fitbit en Europa se enfrentarán a grandes cambios respecto a cómo usan sus dispositivos.
Desde el verano de 2024, estos dispositivos ya no podrán instalar aplicaciones ni carátulas de reloj de terceros.
Esta decisión ha sido anunciada por Fitbit, ahora propiedad de Google, y se debe a la necesidad de cumplir con nuevos requisitos regulatorios en el Espacio Económico Europeo (EEA).
Esta medida afectará a una gran cantidad de usuarios que dependían de estas aplicaciones de terceros para personalizar sus experiencias de uso.
Fitbit se ha comprometido a seguir ofreciendo sus propias aplicaciones y carátulas para garantizar que los usuarios aún puedan disfrutar de una experiencia rica y variada.
La empresa busca trabajar dentro de los límites regulatorios mientras continúa brindando innovación y valor a sus usuarios en Europa.
Esta noticia ha causado una gran preocupación entre la comunidad de desarrolladores de aplicaciones de terceros, quienes ven cómo se cierra un importante mercado para sus productos.