Una nueva investigación del IoPPN en King’s College London ha encontrado que el uso excesivo del teléfono inteligente se asocia estrechamente con síntomas de trastornos alimentarios y con una insatisfacción corporal entre los jóvenes.

El estudio analizo datos de adolescentes y jóvenes adultos y descubrió que la relación entre el uso de smartphones y la preocupación por la comida se mantiene incluso cuando se controlan otros factores sociales y psicológicos.

Los investigadores señalan que la exposición a imágenes corporales idealizadas en redes sociales y la presión por encajar contribuyen a la insatisfacción corporal y a los signos de trastornos alimentarios en este grupo de jóvenes.

Los síntomas pueden incluir una preocupación excesiva por la dieta, el peso y la comida, y conductas de restricción alimentaria entre los participantes.

El estudio sugiere intervenciones como limitar el tiempo frente a la pantalla promover educación mediática y ofrecer apoyo emocional a los jóvenes.

La investigación destaca la necesidad de involucrar a padres y docentes en estrategias preventivas para reducir la dependencia del teléfono y abordar la imagen corporal.

En conjunto estos resultados subrayan la importancia de abordar el impacto de la tecnología en la salud mental y la nutrición de los jóvenes.