Este estudio tiene como propósito realizar una evaluación comparativa entre la observación visual, la captura mediante cámara digital y la fotografía con teléfono inteligente para la selección del tono dental en un contexto in vitro con el objetivo de aportar evidencia clínica que facilite decisiones estéticas y terapéuticas fundamentadas.
Se utilizaron dientes de muestra estandarizados y se midió el tono dental mediante tres modalidades distintas, a saber observación directa por evaluadores entrenados, imágenes obtenidas con una cámara digital y fotografías tomadas con un teléfono inteligente, aplicando un protocolo uniforme para garantizar la comparabilidad, controlar la iluminación y eliminar sesgos de interpretación.
Los resultados mostraron diferencias consistentes entre la observación visual y las imágenes digitales en cuanto a la consistencia de la selección de tono y en la concordancia con las guías de color dental, estableciendo que las cámaras digitales y en menor medida los teléfonos inteligentes proporcionan mayor estabilidad entre evaluadores y reducen posibles variaciones asociadas a la experiencia del observador.
Se discuten las implicaciones clínicas de estos hallazgos destacando que la elección adecuada del método puede influir en la estética final de las restauraciones y en la satisfacción del paciente, especialmente cuando existen limitaciones de acceso a tecnología de referencia y cuando se requieren soluciones prácticas en entornos de atención primaria.
Entre las ventajas de la observación visual se cuentan la rapidez, la disponibilidad y la ausencia de equipos costosos, mientras que las cámaras digitales ofrecen una representación más estable y las cámaras de teléfonos inteligentes aportan la conveniencia y la portabilidad con algunas limitaciones de reproducción de color y con necesidad de calibración para comparaciones entre dispositivos.
Las limitaciones del estudio incluyen el marco in vitro, la variabilidad de la iluminación y la necesidad de calibración de colores entre dispositivos que deben ser abordadas en futuros trabajos para mejorar la aplicabilidad clínica y para establecer procedimientos estandarizados que permitan generalizar los resultados.
En conclusión se propone que ninguna modalidad es superior en todos los contextos y que una estrategia combinada acompañada de una calibración adecuada puede optimizar la selección de tono dental con perspectivas de estandarización en investigaciones futuras promoviendo guías prácticas para clínicos educadores y pacientes.