La reciente decisión del gobierno chino de prohibir los smartphones de Apple para los empleados del estado y los trabajadores de las empresas estatales ha provocado una disminución significativa en el valor del mercado de acciones de Apple. Esta prohibición, que fue acompañada por el lanzamiento sorpresa de un nuevo smartphone de Huawei, una empresa china, podría indicar la capacidad de China para contraatacar las sanciones impuestas por Estados Unidos a su sector tecnológico.
La prohibición afecta principalmente a aproximadamente 5 a 10 millones de los 50 millones de dispositivos Apple vendidos en China. Sin embargo, si los consumidores chinos empiezan a cambiar masivamente a los dispositivos de Huawei, esto podría representar una amenaza considerable para los ingresos anuales de Apple, que rondan los 400 mil millones de dólares. La gran participación de Apple en el mercado de smartphones en China contribuye significativamente a sus altos márgenes.
El lanzamiento del nuevo smartphone de Huawei, el Mate 60 Pro, ha generado expectación dentro de China y podría llevar a Huawei a recobrar cuota de mercado a nivel doméstico a costa de Apple. Esto representa una doble amenaza para Apple ya que corre el riesgo de perder tanto volumen en su mercado más grande y de crecimiento más rápido como sus ventas de mayor margen.
Aunque Apple tiene influencia en China debido a su contratación de millones de trabajadores chinos para su cadena de suministro y al interés de China en mantener la presencia de Apple, la prohibición y el lanzamiento de Huawei envían un mensaje de que China puede responder a las sanciones lideradas por Estados Unidos. La situación pone de relieve los riesgos a los que se enfrenta Apple en un entorno post-pandémico caracterizado por preocupaciones sobre la resistencia de la cadena de suministro y las tensiones geopolíticas.
Para mitigar estos riesgos, Apple podría necesitar diversificar aún más sus cadenas de suministro, expandir sus esfuerzos en otros países como Vietnam e India y continuar sus inversiones en producción nacional. Sin embargo, dado el tamaño de su base de producción en China, este proceso probablemente tome tiempo.
La prohibición de los smartphones de Apple en China es parte de una tendencia más amplia de mayor sensibilidad a los problemas de seguridad nacional y un impulso hacia la autodependencia tecnológica. Pekín ha tomado acciones como restringir el acceso a los datos, tomar medidas enérgicas contra las empresas digitales y aplicar las leyes de espionaje de manera más agresiva. Estas medidas han incluido directivas para usar computadoras y software producidos a nivel nacional.